miércoles, 12 de abril de 2017

granada

perseguía mariposas multicolores en primavera con aquel libro de latín entonces tan indiferente y ahora añorado
entre hierbas y olores frescura agazapada de rincón y patio que aún me aturde por su ausencia
aquella enorme catarata que se quedó con el tiempo en ligera cascada pequeña caída de agua cascadita de regadío perfumada suficiente para dormir arrullado suficiente para alimentar los  primeros sueños mediterráneos
olores penetrantes queridos olivos queridas cabras queridos burros indefensos tomillo retama olor aves gozosas de el anochecer de la brisa tibia querido silencio querido silencio
granada tierra natal tierra perdida en el cada vez más gigantesco horizonte
desde las colinas que protegen el albayzín profundidad cerro del sombrero cerro de san miguel penetrantes desfiladeros cobrizos de la luz que guardaban ante mis ojos asombrados por la dicha y el escalofrío incomprensible de el amor míticas heróicas leyendas
orillas de Málaga focenses fenicios flujos de aguas gritadoras y blancas
mar que yo imaginaba solo desde las oquedades de el peñón de el cuervo Ulises y Ulises cóncavas negras naves homéricas
y el mar me atrajo quizá por Ítaca quizá por creta quizá por lo que imagino y ya no existe en ninguna parte
quizá porque en esta esfera de agua cualquier punto equidista del centro de fuego inexplicable
 
 
rafael carmona jiménez
publicado a las diez de la noche del día doce del mes de abril
y del año 2017


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